6
Jul

Ecualización de nuestros temas.

   Posted by: admin   in

Cuando terminamos un tema, o más bien, cuando habíamos pensado que estaba terminado, el paso siguiente y final de acabado de nuestro tema es la ecualización. Debemos conseguir que nuestro tema sea el conjunto de n instrumentos distintos, con entidad propia pero que funcione correctamente en global.

Por lo que el último paso, y no por ello el más fácil ni rápido, sino todo lo contrario, es la ecualización de nuestros temas compuestos. Es indispensable en el complejo proceso de grabación y masterización de un tema multitrack (con múltiples pistas de audio) . Cada pista contiene un instrumento que  debe escucharse nítida y claramente respecto a los demás, a la vez que toda la mezcla debe ser compacta y homogénea. Suena díficil y es difícil xD Por ejemplo si queremos que nuestro bajo suene real y limpio,  habrá que  bajar la Q del diagrama de Bode  a -8 o -7 dB (con una Q potente, de 1.0 o un poco más, si quieres). todo lo que esté pore debajo de 25′-300 Hz. Este fue el primer consejo que me dió synchrnzr de Stratos, me picó el gusanillo y estuve estudiando sobre ecualización. Desde aquí un saludo ;). La ecualización se puede realizar, por ejemplo, desde cualquier secuenciador medio potente que uséis.

Aquí os paso un link donde podéis aprender más sobre los diagramas de Bode.

Básicamente es un diagrama que representa la respuesta en frecuencia de un sistema, en este caso nuestros temas. En el eje x se encuentra la frecuencia en Herzios y en el Y la ganancia(GAIN) en decibelios (dB).

Para que cada pista tenga su “autonomía” propia y suene independiente pero conjuntamente con los demás, hay que realzar las frecuencias más importantes del instrumento en cuestión y procurar que el resto de frecuencias no interfiera sobre los de las otras pistas. De esta forma cada pista tendrá su lugar en el diagrama de frecuencia, y nuestro oido captará de una forma más real cada instrumento.

Existen tablas que os pueden servir de mucha ayuda, para saber ecualizar vuestros temas de una manera óptima, aunque esto no es una ciencia exacta, depende mucho también lo que querais en cada caso  y os aburriréis haciendo pruebas, pero es una buena forma standard de empezar.

Antes de nada, debemos plantearnos que en la ecualización de una mezcla es imprescindible trabajar de manera global, es decir, ajustando las bandas sin olvidar que corresponden a un sonido indivisible, que es afectado por todos y cada uno de los valores modificados, por lo que no se puede dejar ninguna banda ajustada según los datos teóricos. Por otro lado, tampoco es necesario trabajar sobre todas las bandas, y si nuestra mezcla suena realmente bien, tal vez sólo sea aconsejable modificar ligeramente algún margen esporádico para enfatizar la claridad. Sobre todo, cuidado con las frecuencias comprendidas entre 300 Hz y 10 kHz; en el mayor número de casos, estas bandas deben atenuarse más que aumentarse.

En esta tabla, dividiremos el espectro de la forma más habitual, o sea, en tres secciones virtuales: Graves, medios y agudos. Podría aumentarse esa subdivisión, pero la manera más clara que tenemos de identificar cada rango de frecuencias ( al menos la mayoría de nosotros) es esta.

GRAVES

20-50 Hz

Esta banda llega hasta el propio umbral de audición del oído humano. Las frecuencias que la componen se sienten más que se escuchan. Corresponden a esa sensación que nos produce tener cerca de casa una edificación en su fase de maquinaria pesada: el sonido no es muy perceptible pero pueden moverse hasta los muebles.

Es una banda que añade un matiz bastante orgánico a la mezcla, pero hay que tratarla con precaución porque si la amplificamos demasiado, nos encontraremos con una importante reducción del margen dinámico y, por tanto , una disminución del volumen final de la mezcla y, sobre todo menor definición de la misma.

63-80 Hz

Si el bajo y el bombo han quedado algo apagados, esta es la banda que hay que modificar para conseguir esa pegada que andamos buscando. También añade calidez a la mezcla sin reducir la definición de las voces, guitarras o metales solistas.

Un incremento desmesurado disminuirá de nuevo la inteligibilidad de la mezcla y el margen dinámico, llegando incluso a saturar algunos altavoces.

Es importante recordar que ese cuerpo que se añade a la mezcla suele estar referido a un trabajo con instrumentos acústicos porque, si trabajamos con programas sintetizados, el problema de la ecualización suele estar parcialmente solucionado desde la propia muestra (incluso es necesario, en ocasiones, reducir esta banda).

100-160 Hz

Si empleamos percusiones de mano (congas, instrumentos étnicos, etc), cuyo sonido tiene un fuerte componente resonante, el cual puede llegar a saturar la mezcla de bajos, esta es la frecuencia apropiada para recortar.

Esta banda es la que proporciona una buena calidad de graves en una zona destinada a ser reproducida en altavoces domésticos. Hay que tener cuidado con ella por los mismos motivos citados anteriormente, a los que hay que sumar la ecualización de las demás bandas de bajos.

200-250 Hz

Estas frecuencias suelen ser las culpables de un sonido demasiado cargado de graves en las guitarras acústicas. Un poco de ganancia en esta región puede añadir cuerpo a una mezcla demasiado fina, pero también se puede hacer que el bajo suene poco claro.

Para definir el bajo es más interesante recortar esta banda que aumentar los medios o agudos. La mezcla será más clara y cálida que si optamos por aumentar los agudos.

MEDIOS

315-400 Hz

Si la mezcla global parece velada y sin detalles, ésta es la banda que debe ser recortada; tanto con las pistas individuales como las vocales. Para mejorar la inteligibilidad de la mezcla, manteniendo la calidez, empezaremos a trabajar en esta banda, antes que aumentar los medios o agudos.

500-800 Hz

Un volumen demasiado alto de esta banda conferirá al sonido un aspecto duro o rígido; esto es, si el mazo del bombo parece estar golpeando una caja de cartón, o parece que la reverberación está demasiado realimentada. Esta banda suele disminuirse razonablemente para que la mezcla no pierda cuerpo pero sin que resulte desagradable. Suele ser el punto más bajo de las ecualizaciones en forma de uve.

1-2 kHz

Para mejorar la inteligibilidad sin añadir sibilancia se suele aumentar la ganancia de esta banda, porque suele devolver la claridad y frecuencia fundamental de las guitarras con demasiada distorsión.

Por otro lado, un aumento exagerado de esta banda puede hacer que el sonido de la mezcla se parezca más a un atasco de tráfico con todos los automóviles abusando del claxon.

AGUDOS

2,5 – 4 kHz

Esta es la zona en la que el oído humano es más sensible. Esto supone que, cualquier pista que necesite ser destacada de las demás, se beneficiará de un aumento de estas frecuencias, pero un aumento exagerado provocará una importante fatiga acústica. Si la mezcla suena demasiado agresiva o dura, tal vez esta banda esté demasiado alimentada en varias pistas.

Un error cometido frecuentemente sucede cuando de aumentan los agudos de la mezcla para compensar la propia fatiga acústica durante el trabajo. De este modo, cuando los oídos han descansado, pongamos pasadas unas horas, en la siguiente sesión de mezcla, ésta suena demasiado brillante y agresiva.

Normalmente se suele recortar esta banda y trabajar sobre otras.

5 – 10 kHz
En esta banda reside la mayor parte de la sibilancia vocal, aunque la de una voz femenina puede llegar hasta los 11 o 12 kHz. Pero, aunque rebajar la ganancia en estas bandas mejora los problemas de siseo, también reduce la articulación, expresividad, y respiración de la voz. Es por esto que, para evitar que el remedio sea peor que la enfermedad, se utilicen aparatos llamados de-esser.

Un aumento en la zona superior de esta banda supone destacar la vibración de la caja de la batería, el golpe de la baqueta sobre los aros y el chasquido de la maza en el bombo. Lógicamente, una ganancia exagerada provocará un exceso de siseo y agresividad.

12,5 – 20 kHz
En esta banda residen el ruido de la cinta analógica y del preamplificador. Un filtro pasa bajos es una opción para eliminar esos ruidos en pistas individuales, siempre que no sean pistas de percusión o contengan muchos agudos (como la guitarra eléctrica o el bajo de seis cuerdas).
Un poco de ganancia puede hacer resaltar los platos o añadir un maravilloso aire de transparencia. A diferencia de las bandas agudas ya citadas, esta octava superior puede amplificarse sin tener tanta precaución.

Debes escuchar tus temas ecualizados en distintos entornos (en una ipod, walkman, mp3, dvd, radio del cocje, etc.) , bajando y subiendo volúmenes, y si en todos suena lo que quieres, es que lo has conseguido hacer bien. Lo mejor es la utilización de monitores para esta misión.

A continuación os dejo una tabla resumida en jpg, que podéis ir poniendo en la pared cercana a vuestros sistemas de monitores ;)

tabla-ecualizacion-1

tabla-ecualizacion-2

Hay que comentar también las “reglas de oro” para mantener un sonido  más natural posible :

- Es mejor reducir ganancias que aumentarlas
- Al bajar ganancias, hacerlo en bandas estrechas (Q grande)
- Al subir ganancias, hacerlo en bandas anchas (Q pequeña)

Sobre la panorámica comentar también:

- Para alejar el sonido de una pista “al fondo de la sala”: usar más reverberación y filtrar las bandas más agudas.
- Para acercar el sonido de una pista: usar poca reverberación, mantener unos buenos agudos o subirlos (típico en las voces)
- Pensar en dónde estarían colocados los instrumentos en una performance real a la hora de ubicarlos de izquierda a derecha.
- Evitar panorámicas extremas si no es para efectos especiales. Monitorizar las panorámicas con altavoces y con auriculares.

Respecto a las tablas decir que la primera es una tabla de frecuencias, donde se sugiere, para cada frecuencia, en qué casos debemos aumentar o disminuir esa frecuencia según el sonido que queramos conseguir. Aunque se indican frecuencias exactas (p. ej. 50Hz), debes probar en un rango cercano a la frecuencia indicada (p. ej. para los 50 Hz, probar entre 30 y 70 Hz).

La segunda tabla es una lista de ecualización por instrumentos. La columna “atenuar” indica la frecuencia que puede atenuarse si nos encontramos con el efecto que se indica, mientras que la columna “amplificar” muestra qué efectos encontraremos al amplificar las frecuencias dadas. Una tercera columna, “rangos”, sugiere algunos rangos de interés para cada instrumento. Quizá algunos calificativos de sonido como “brillante”, “profundo” o “cálido” no digan mucho al principio, pero sin duda son términos que se irán entendiendo a medida que practiquemos con sonidos reales y que forman parte de la semántica de la ecualización.

Por último, decir que estas tablas no son, ni pretenden ser, una solución definitiva a la ecualización, pero sí creemos que pueden ser un buen punto de partida y objeto de estudio para los interesados en esta técnica.

Consejos:

1. No te obsesiones en un sólo instrumento, piensa siempre que es la mezcla final lo que le darár fuerza e identidad a tu tema. Cada instrumento le dará el toque a esa mezcla, pero el conjunto es lo que importa.

2. Escucha y compara temas de tus bandas preferidas, así verás por donde andas.
3. No hay porque ecualizar todas las pistas, puede que haya samples que por sí mismos sean ya cojonudosm y encajen prefectamente en la idea de tu tema. hay gente que te dirá no encaja, pero tú eres el que sabes lo que quieres.

4. No ecualizar igual todas las pistas, como base sigue las tablas para cada instrumento, luego date vidilla.

5. Cuando veas incompatibilidad o ruidos entre pistas, en un intervalo de frecuencias. atenúa ese rango; no amplifiques otro para fortalecer el sonido. Si recordamos las reglas de oro PREFERIBLE ATENUAR. Por ejemplo, dado un sonido demasiado brillante, se deben atenuar las altas frecuencias que son las responsables del sonido indeseado, en vez de intentar equilibrarlo reforzando las bajas.

6. No te “obceques”. Préparate un te rojo con lima, date un voltio, tómate un cervezón, túmbate un rato, haz algo de vida social… cuando estés demasiado aturdido. Los oidos deben descansar, al igual que el resto de partes de nuestro cuerpo, pero especialmente los oidos sufren y se “entorpecen”  si le damos demasiada caña.

7. Como ya he dicho varias veces debes “jugar” con todas tus variables, este tutorial es sólo un comienzo, unas bases para saber de donde partir. Ahora queda libre tu imaginación, inspiración y sobretodo tu oido.

Espero que os haya sido de ayuda o al menos como base para poder empezar a ecualizar de una forma correcta vuestros temas. También aprovechar para agradecer a la gente de electrofante, sonidoyaudio y synchrnzr toda su información que siempre son de gran ayuda.